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Valor del dólar Morgan, y las cuatro cosas que lo determinan

Un dólar Morgan corriente vale su plata más una prima, entre $69 y $101 aproximadamente. La fecha, la marca de ceca, la acuñación y la superficie deciden si el tuyo es corriente.

3 min de lectura, publicado el 28 de agosto de 2026.

Morgan Dollar, Peace Dollar

En el índice de Buck

  • Morgan DollarUnited States, 1878–1921, Silver (.900) (.100 copper)$69 a $101
  • Peace DollarUnited States, 1921–1964, Silver (.900)$67,14 a $89,84

El dólar Morgan es la moneda que la mayoría imagina al pensar en un viejo dólar de plata americano: una pieza grande y pesada, de 38,1 mm de diámetro y 26,73 g de plata 0,900, acuñada entre 1878 y 1904 y de nuevo durante un solo año en 1921.

Un Morgan circulado corriente vale aproximadamente $69 a $101. Se acuñaron casi 657 millones en toda la serie, así que lo corriente es lo habitual, y el precio es en realidad la plata más una prima de coleccionista que nunca termina de desaparecer.

La marca de ceca decide casi todo

En el reverso, bajo la corona de laurel, encima de las letras DO de DOLLAR. Cinco cecas acuñaron dólares Morgan:

  • Sin letra para Filadelfia
  • O para Nueva Orleans
  • S para San Francisco
  • CC para Carson City
  • D para Denver, solo en 1921

CC es la que hay que buscar. Carson City acuñó Morgans en cantidades pequeñas desde una ceca que cerró en 1893, y esas dos letras llevan una prima en cualquier fecha, a veces varias veces el valor normal de la moneda. El 1889-CC y el 1893-S son las famosas piezas clave de la serie.

La acuñación, y por qué las de San Francisco se ven mejor

No todas las cecas acuñaban con la misma presión. Las monedas de San Francisco suelen tener una acuñación nítida; las de Nueva Orleans a menudo salen flojas, sobre todo en el pelo sobre la oreja y en las plumas del pecho del águila. Dos monedas en el mismo estado de conservación pueden valer cantidades muy distintas porque una de ellas se acuñó correctamente.

El sitio donde hay que fijarse es el pelo sobre la oreja de la Libertad. En una moneda bien acuñada los mechones se distinguen por separado. En una acuñación floja es una zona plana, y esa zona acompañará a la moneda para siempre.

La superficie: lo que una foto no puede resolver

Los Morgans pasaron décadas en sacos dentro de las bóvedas del Tesoro, y cómo se guardaron se nota. El brillo de acuñación original, ese reflejo giratorio (cartwheel) que recorre los campos de la moneda al inclinarla, es una parte importante de lo que vale un Morgan sin circular. Una moneda que se ha limpiado ha perdido esa superficie, y no vuelve nunca.

Aquí es donde una fotografía se queda corta. El brillo es una propiedad de cómo se mueve la luz sobre una superficie al girarla, y una imagen fija no puede mostrarlo. Cualquier herramienta que te dé un precio de sin circular a partir de una sola foto está adivinando justo lo más valioso de la moneda.

Por eso nuestro rango para un Morgan es amplio, y por eso su extremo inferior asume que la moneda se ha manoseado. Si la tuya no lo ha sido, vale más que esa cifra, y merece la pena que alguien la vea en persona.

El 1921 es una moneda distinta

Los Morgans de 1921 se acuñaron con cuños nuevos tras un paréntesis de diecisiete años, en cantidades mucho mayores que aplanaban el relieve, y son los Morgans más comunes que existen. Un Morgan de 1921 suele valer menos que una moneda de la serie original en el mismo estado. Sigue siendo plata, y sigue siendo un Morgan, pero no es el escaso.

Las falsificaciones existen y no son sutiles

Los Morgans falsificados, sobre todo de las fechas clave, son habituales. Las señales suelen ser el peso y el diámetro: uno auténtico pesa 26,73 g y mide 38,1 mm, y las falsificaciones baratas fallan en ambos. Una báscula de cocina con precisión de una décima de gramo resuelve más discusiones que cualquier fotografía.